sábado, 26 de diciembre de 2009

Alguna vez te dije que lindos ojos

¿Alguna vez te dije que lindos ojos?, ¿algún rato tuve la oportunidad de decirte que tu cabello me encanta?, ¿alguna vez pude pedirte un beso?, algún rato tan solo me pensaste…creo que no!.
Y es que algún rato solo pretendí robarte un beso, pero como dices no eres de esas mujeres, y la verdad no se dé cuales puedes ser, porque al final de cuentas las mujeres quieren ó no quieren ó tal vez, esa suele ser una mujer normal, ni chicha ni limonada, tampoco Coca Cola.
Sin embargo aquí procuro escribirte, aunque no sé si alguna vez me leas, es irónico empezar estas letras con esa escena que aun está en mi cabeza y darme cuenta que hay mucha distancia entre tantas palabras, mucho amor construido en el éter de tantas historias inconclusas, mucha esperanza entre tantas vivencias que de a poco generan alucinaciones locas, atrevidas y mucho dolor por no encontrarte, mucha expectativa y ninguna luz al final del túnel, esto de túnel en la idea de Sábato, porque a pesar de ser un túnel siempre hay resquicios que me permiten mirar al exterior sin siquiera tener claro si ya se acerca el final.
Aparece el dolor que no es más que una simple sensación que exaspera los cuerpos y traspasa directamente al plano circunstancial del ahora, se desconectan nuestros sentimientos, y se torna etéreo. Siento que ya van siglos entre todas estas contradicciones, esperando que algo o alguien desafíe este placer de pensarse único, elegido y porque nó, un escogido del loco dios. Pero lo cierto es que cuando las fibras nerviosas emiten una señal, nuestras almas siguen siendo igual, antes, ahora o después, con la diferencia que llegamos a una nueva contradicción: verdad o realidad.
Sera por eso que es necesario solo una chispa para generar una gran explosión en el lugar donde solo hay gas… explotar, es decir, despertar, aunque el comprender no implique la muerte por la onda expansiva de tal fuerza explosiva, sino más bien, el detonante para una serie de sucesos inexplicables e impredecibles. Para muchos la única manera de saberlo sería no querer saberlo, ya que las respuestas vienen en envoltorios complejos o en palabras simples.
La seguridad de no verse inmerso en una de esas explosiones para muchos radica en asegurarse, en ser cautos, en no ser así sino ser asá, para algunos el sumergirse en imaginarios cotidianos, en dioses, en familia, los mas patéticos aquellos que se sumergen en el trabajo, pero también están los que viven la doble vida en el espacio virtual, ahí están las redes sociales virtuales, una conexión entre telepatía y necesidad, enfermedades humanas por excelencia, muy útiles para sentirnos vivos pero poco auspiciosas para la esencia.
No importa en dónde estés, no importa lo que haya pasado, igual todo está escrito para los que pasamos por aquí, a veces salimos por que nos toca salir, se vence el visado y se vence el amor; a veces salimos por aburridos porque es la única forma de vernos es afuera, a veces porque adentro ardemos, puede que nos tome tiempo finalmente estar al margen de muchos recuerdos, muchos espacios, cuidados, pasión al final se tornan tan breves como el agua entre las piedras...como el ojo que todo lo ve, breve como el tiempo de los hombres, como el vaso que retiene esta velita que alumbra mi vida y que se extingue de a poco.
Breve como la mañana que te tuve, como el día que pasó, como la noche que arde, como el viento en altamar. Breve es el año que vendrá así como la muerte que llega.
Y hoy cuando amanece, después de este largo insomnio vago entre papeles, facturas, informes y libros algunos que no son míos y otros sí. Desde un pequeño cuarto donde suelo pasar muchos trasnoches en este viaje llamado vida, en este periplo que aun no se completa me regocijo de la luz de la luna, de los versos que quiero crear aunque a veces quedan inconclusos y se transforman en prolongados silencios de mi respiración que tiende (ó péndula) a inspirarse con bocanadas de viento que me devuelven el aliento.
Y sigo buscando la rima fantástica entre todas estas piedras y el camino que voy labrando, para cautivar esos ojos, para soltar ese pelo, para simplemente robarte una sonrisa, pero en esta soledad (porque no es cualquier otra), en este lado de la orilla del río que nos separa, se gesta una canción desesperada que el viento te lleva, ese mismo que hace que las hojas caigan aquellas que las vimos fuertes verdes, brillantes, esas que ahora están débiles y amarillas.
En este día te confieso que siento pesada la distancia entre tú y yo, mi espalda esta desnuda mientras las maletas duermen en un rincón esperando la orden para embarcarse en un viaje que nos lleve a no sé dónde. Hoy una dolencia me recorre desde mi rostro niño escondido… miedoso…entre recuerdos y sueños, que ahora se visten tan densos como mis últimos recuerdos
Esta vez quisiera contarte de los amaneceres, de aquellos crepúsculos que habitan en cada nube que no me permites mostrarte, hablarte de las hojas y de las piedras, de cada partícula de polvo llena de mundos, hoy quisiera hablarte de los amaneceres, aquellos que me despertaron con un cálido rayo de sol. Quisiera hablarte de lo sospechoso del tiempo, hablarte de sus cómplices y de la muerte, hablarte del horizonte y el atardecer y de estas palabras que ahora son tuyas… o no… o tal vez.
Decirte que tienes unos lindos ojos, que tu cabello es hermoso, que quiero un beso tuyo.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Felices Fiestas

Estimados primos/as, amigos, amigas, compañeros, compañeras:
Ya casi son horas para la llegada de la navidad o noche buena y son en estas horas en las que una gran mayoría anda en busca del último regalo, o en los últimos arreglos para la cena de esta noche, en estos mismos instantes en los que otros están viendo la opción de pasar esta noche como cualquier otra noche, es precisamente en este momento que quiero aprovechar de mandarles mis felicitaciones.
Bien dicen por ahí, “Todo tiene un principio y todo tiene un final” y este 2009 ya se encuentra en sus estertores, pero no por ello un mal año. Ha sido un año más de existencia, de encuentros y desencuentros, de duro trabajo, de ilusiones y desilusiones compartidas, de logros, de errores.
He hecho todo lo posible para intentar hacer un poco más fáciles las cosas. Quizás lo haya logrado, siempre gracias a ustedes. He hecho mi mejor esfuerzo para seguir en pie, para continuar con este proyecto de vida y en cada uno de los momentos más críticos siempre estuvieron cerca y es por ello que debo darles gracias.
Por ello aprovechar un minuto o unos minutos antes de que se me pasen las fiestas y no haya alcanzado a hacerles llegar mis sinceros deseos de éxito y cariño; dicen que a veces un minuto puede servir para tantas cosas como: sonreír, sonreír para uno y también para el otro, para la vida, un minuto nos puede servir para ver el camino que aun falta recorrer, nos sirve para admirar una flor, para sentir el perfume de esa flor, para sentir el césped mojado, para percibir la transparencia del agua. Y es que es tan simple que solo se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque muchas veces no podamos entenderla.
Tan solo un minuto para escuchar el canto de los pájaros, ó para oír el silencio, o comenzar una canción, un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida, un minuto para un apretón de manos y conquistar un nuevo amigo, un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria, en un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida, tan sólo un minuto sirve para incentivar a alguien o desanimarlo, un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida, basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo... un padre, un amigo, un semejante... Sólo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.
De todos los minutos bien vividos... un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas, decimos "un minuto" y nos parece nada... Pero como se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre; como se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos; como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, como nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer; como es de importante el minuto en que ese niño habla o camina, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no lo veremos más.
Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida, lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo. Alguien alguna vez dijo:
"Vive cada minuto como si fuera el último"... Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente, aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana"... tu tiempo es ahora, el futuro es incierto.
Y al final se termino el 2009, que obviamente no puede ser la excepción, parece que fue ayer nomás que lo esperábamos y ya pronto estaremos en los ajetreos de la fiesta de despedida del 2009 para recibir al 2010.
La verdad es que cuando pasa el tiempo tan rápido pareciera que el olvido se hace una constante y muchas veces llegamos a olvidar las cosas, las situaciones y las personas que pasaron por nuestras vidas en estos días y nos olvidamos de que es solo cuestión de un MINUTO para poder remediar esas cosas, sin embargo quiero a través de estas líneas decirles que ustedes nunca pasaron desapercibidos y si hubo un poco de distancia se debió a mis constantes tareas, proyectos, sueños.
Por lo que espero sinceramente que el nuevo año venga con mucha más fuerza, con mucha decisión para enfrentar los nuevos amaneceres, con nuevos proyectos para completar nuestras vidas y con muchas nuevas experiencias. Que sea un año de reconciliaciones con aquellos que nos distanciamos ya sea por la distancia, la rutina, los malos entendidos, los problemas que nunca faltan. Si bien estas no son palabras de a diario, siento que mis sentimientos hacia ustedes se mantienen firmes, sinceros, profundos y confío que no cambiarán con el paso implacable del tiempo.
Todo esto, para desearles para el próximo año mucho… mucho amor, mucha fortaleza, mucha entereza, mucha decisión, muchos minutos para cada uno de ustedes, mucha entrega para lo que nos depare el 2010, mucha salud, nuevos destinos, nuevos proyectos y muchos muchísimos más sueños.
Feliz, felizzzzzz navidad y lo mejor de lo mejor en el año nuevo que está en puertas. No se olviden que la marca registrada de los seres humanos radica en la capacidad de no perder la esperanza y la capacidad de seguir soñando y creyendo en esta vida, para ser cada día más grandes. Por ello no dubiten al pretender descolgar una estrella del cielo para pedir un deseo cada vez que sientan el peso del mundo en sus espaldas.

Los queremos con toda el alma,

Vlady y Ernestito

jueves, 3 de diciembre de 2009

2812 Kilometros o algo asi

Esta semana me apareció una frase de Galeano que versaba así: “...Que vengan más encuentros chispeantes a lo largo y ancho de este mundo. Basta con que haya una vela y dos para conversar....” y es que aunque a veces la razón es la que manda, es el corazón quien pide ser escuchado, es el mismo que pide ser sacado de esa caja y pide ser expuesto, pide ser amado, pide encuentros chispeantes por todo lado, será por eso que en esos momentos a uno le vale el mundo, le vale los tiempos, le vale la nada, le vale el que dirán, será que por eso uno anda sin rodeos en cuestiones del amor, aunque a veces es mas el ir con amor en cuestiones del destino.
Y como es a la par de los sueños que se buscan las opciones, es a la par de las nubes que se busca el viento, es a la par del atardecer que se busca la noche y de ahí la madrugada hasta llegar al día. Es que de soñar uno llega a la realidad, uno se remite a la dura realidad, a los “peros”, a los pretextos o más bien a lo racional, a lo realmente posible, a lo sensato a lo formal, a lo ideal.
Tengo en frente un verde mar, unos ojos que me quedo viendo, llevo más de treinta años esperando crecer y no he visto hasta ahora mi primera obra maestra. A veces solo imagino escuchar algo que quiero oír, algo que mi alma quiere re-conocer de los humanos, algo que mi mente quiere oler de las fragancias de los campos vírgenes y algo que haga que mis sentidos exploten.
Un buen día imaginé la posibilidad de imaginar lo inimaginable, mover fronteras, cambiar destinos, redibujar el espacio, repensar el futuro y desde entonces en las noches apenas logro dormir apretando las orejas entre el colchón y la almohada, y es que se ha vuelto imprescindible soñar posibilidades, mas aun con todos esos gatos del vecindario que se mueven en mis techos y rasguñan las ventanas, en busca de quien preste atención a su gatunas vidas o quizá esperando que alguien acaricie sus sienes noctámbulas ávidas de ternura.
Les he dicho que no, que posar estas yemas sobre un cráneo redondo me trae muy buenos recuerdos que prefiero conservar entre tanto la memoria se encargue de hacerlos menos tangibles con el paso de los días. Lo que ellos no saben es que mi recuerdo es también música: una mezcla "inteligente" de una buena charla, velas, trova, baladas y el infaltable tinto, no el café, vino tinto del bueno y del trucho, ambos fieles compañeros de tantas noches de trasnoche.
Y ahí aparece ese mar, ese verde, también me aparece esa distancia, me meto a la mar y me quedo de pie, quieto, las olas me mecen con gracia y no hago nada más que dejarme mecer… es tan placentero que me falta tiempo, ya lo sé, a veces me falta valor, lo sé. Espero hace meses que me agarre o que me deje ir, mientras tanto, me como las uñas y lloro neurótico un tema entero de Sabina: …y que todas las noches sean noches de luna y todas las lunas sean lunas de miel...
Y vuelve la vida mundana, salto de mi cama, me meto en una ajena, me rio, me paso de copas, me pongo loco, como algo, apago la tele, me vuelvo a vestir, espero un llamado, cargo el celular, hago un jugo, voy al trabajo, soy padre, hermano, hijo, amigo. Tengo miedos, dudas, certezas, angustias y un billete falso que me recuerda que no todo es bueno en este mundo; vuelvo, y vuelvo a salir.
La ceremonia de las despedidas es la bala perdida que viene por mí, la nostalgia que amarga la huida, la banda sonora de lo que viví tantas veces y hasta ahora no aprendo, sigo exponiendo el corazón, porque queriendo quiero estar. Y a lo lejos se escucha la canción de los buenos borrachos que, de madrugada, vuelven al hogar, la canción que atropella los tachos llenos de basura de la calle. No es la canción que se canta al oído de una compañera, definitivamente no es la canción que quieres oír. Yo no sabría cómo describirla, además, no es esa mi intención. Aunque para ser medianamente sinceros, no sé si este casi texto tenga intención o es simplemente cuestión de impulsos, sin aparente motivo razonable, o solo un aliciente, un suspiro largo y con letras o algo parecido, sin parecer.
Y no sé qué hacer con esto, con la tristeza liviana, si ponérmela todos los días, sacarla a pasear, o esconderla en un bolsillito de mi jean nuevo y sacarla a escondidas de rato en rato, cuando nadie mire, para disfrutármela solo o simplemente para recordar que otros destinos son posibles. Quizás no haga nada de lo anterior y se me ocurra algo más brillante, cuando ya publique este suspiro, que al parecer esta largo y mal hecho, descoordinado e incompleto, pero ya ven, a veces, los suspiros son así.
Sin embargo a veces es bueno despertar, abrir la ventana y sentir el aire calando los huesos mientras el sol nos brinda una sonrisa y el azul del cielo desdibuja las lagañas de los ojos; sonreír y sentir que la vida apenas comienza y que los silencios se encerraron en aquel baúl de recuerdos absurdos junto al ropero donde quedan escondidas las miradas negras y los harapos derretidos. Y de esta manera el viaje apenas comienza, buen viento, buena mar!!! y el cafecito??? Espero que la mesa albergue algún lugar vacio para mí, para empezar el día.
Porque siempre hay un momento, un instante, una lágrima bailando en el fondo del pecho, un anhelo diluido, un recuerdo. Siempre. Aunque solo sea en medio de mi risa, al borde de otro beso, en la cima de la noche, siempre llega, suavecito, taciturno, prevenido; mi vacío de ese alguien. Quizás por eso es que mi noche solo es un invento inexacto un diástole sin sístole un sueño sin dormir.
Puede que sea torpe..... que no sea el hombre más encantador sobre la tierra que sea alcohólico, fumador, enredador, que sea descuidado con todo, que me pierda siempre de mi camino y que no me bañe el domingo, que no me guste ser cuestionado, que sea tímido cuando no es el mejor momento, o que me encante el respeto por sobre cualquier cosa, que quiera que el amor ya no esté de moda en mi imaginario y que sea un ser humano, que sea muy inseguro, puedo no ser el mejor hombre del mundo pero como siempre... ellas son las que toman la última palabra y tú serás la responsable de todo.
Nunca he estado más cerca del abismo, nunca, pensando que ya estuvo bien para mí, en otro tiempo aprendí a reírme solo, a llorar despacio, y a cumplir con severas y mundanas razones. Nunca preferí lo cierto y tampoco lo abstracto. Hay un solo lugar donde quepo, una cruda sensación, un amanecer.
Al final 2812 kilómetros o algo así, no parecen ser muchos kilómetros, prepararé la vela, espero poder encenderla y escucharte.

Diciembre 2009

miércoles, 14 de octubre de 2009

Desahogo

“La vida en el mejor de los casos es un pestañazo entre dos eternidades”, decía por ahí Og Mandino, y la verdad es que en momentos como éste, puede ser así, mas cuando la muerte merodea el lugar, cuando la “vieja de la guadaña” se acerca y se siente ese aire frio de su respiración en el aire, es en esos momentos cuando quieres detener el tiempo, parar el mundo, volver atrás, recuerdas todos los buenos tiempos, las buenas anécdotas, las buenas experiencias y las malas también, porque no.
Hoy… cuando me siento en aquellas palabras que muchas veces balbucee para dar alientos y fuerzas me doy cuenta que la fragilidad de la humanidad radica en la sensibilidad del dolor de los seres más cercanos, esos seres con los que de a poco te fuiste formando, aquellas personas que fueron parte de los buenos y malos ratos, aquellos que con un fuerte abrazo te hicieron sentir que todo fue una broma de mal gusto del destino, aquellos que supieron ser cómplices, aquellas personas que simplemente supieron acompañarte con su silencio.
Es hoy, cuando me pongo del otro lado y siento una gran impotencia al no poder detener un suceso que se viene de a poco, es hoy cuando mis manos no son los suficientemente capaces de detener esa agua que se escurre por mis dedos… esa vida, es hoy cuando no puedo fingir que todo está bien, es hoy cuando quiero imaginar a dos angelitos sin madre y no me entra la idea en la cabeza.
Y es que el olvidar tantas tristezas, tantas desilusiones, tantos silencios y espacios estacionados en esta espera y pasar por alto que mañana será otro día y que tal vez amanezca sin memoria, pasar por alto que tengo que despertar de nuevo y que tengo que tratar de reacomodarme a esta situación, a este presente, genera una necesidad de una amnesia que reclama un rincón en mi mente agitada, insostenida, es en esos momentos que existe un contraste de sentimientos, como me duele eso de estar triste y fingir que todo está controlado, como me duele eso de reír cuando realmente quisiera llorar, como me castiga el tiempo con su desenfrenada carrera de volver las cosas lentas
Estoy aquí desde el otro lado y se me hace difícil despertar, abrir la ventana, sentir el aire calando mis huesos mientras el sol me sonríe y ese cielo azul que desdibuja las lagañas de mis ojos; sonreír y sentir que la vida apenas comienza y que los silencios se encerraron en aquel baúl de recuerdos absurdos y terminar de despertar para volver a caer en esta realidad.
No nos inventamos los recuerdos, porque ellos simplemente están ahí, talvez solo convenimos el orden para este rompecabezas imposible de sentimientos, rostros y figuras que los queremos reales, de días llenos de instantes empañados de olores, sonidos y más sentimientos, de tiempos que creemos posibles y todo se enreda con los estados de ánimo, con las caras de los que pretenden estar fuera de esta parodia.
Y es que no somos más que una compleja maraña de pensamientos, y un temeroso suicidario que a veces nos reclama la ausencia de sueños, el camino cierra la puerta a un misterio que se niega a morir estando en las entrañas de una historia pasajera, recordándonos la soledad a la que nos sometemos, punzando los sentidos para recordar cómo es la realidad que a veces se torna fría e insípida...
La oscuridad me ha abarcado por completo, se escuchan aun ruidos, risas/llantos, bostezos, músicas pasadas de tiempo, recuerdos, muchos recuerdos...Las horas no se acaban, los minutos no se acaban, los segundos se manifiestan pero no se avientan, la nada se avecina, la muerte se siente, todas las figuras se transforman en recuerdos que los ojos piensan, o más bien lloran.
Es difícil transcribir lágrimas, así de difícil como es pintar el olor de los fracasos o el sabor de un amanecer o el sentimiento de la tierra mojada, así de difícil se me torna el definir los sentimientos que me invaden... Alguien me decía que aquellos que jamás han entendido no deben opinar, sin embargo, aquellos que si lo hicieron no deberían hacerlo, porque estas son experiencias que se deben vivir para crecer, para entender el proceso de la vida, pero que duro es ser humano, que duro es entender este proceso simple de la vida, que duro es despojarse de los sentimentalismos para caer en una postura netamente racional cuando los sentimientos te duelen en el corazón.
Y es que es difícil expresar lo que uno siente cuando hay tantas cosas entremezcladas...porque donde hay tanto, a veces no hay nada…no se puede sacar nada. Es difícil llorar cuando no se deben tener lágrimas, ni un sitio para el llanto dentro de esta soledad, es muy difícil escribir. Hoy no quiero encontrar mis zapatos para salir a caminar, me toca disfrutar de la desnudez del piso frío y del silencio.
Y me pongo a pensar que sería si los recuerdos quedaran plasmados en los ojos de las personas… nuestras miradas siempre estarían perdidas en el horizonte. Por eso de vez en cuando es agradable desvanecerse y recordar instantes, personas, momentos o situaciones que alegran y simplifican nuestra vida, sin embargo que difícil es decir adiós… si adiós… porque esta memoria muchas veces olvida a las personas con el paso implacable del tiempo y nos juega una mala pasada, no quiero ser un desmemoriado, porque realmente estos días me duelen, porque no quiero decir adiós a esa persona que de a poco se nos va.
Hoy quisiera embriagarme con el aroma de un buen café, disfrutar del poder alucinógeno de un buen ron o simplemente decidirme a matar los zancudos en la pared de mi cuarto o dejar que esta noche me despierte con un beso al amanecer…No hacer nada, nada de nada, simplemente…nada.
Ayunar.... y sentado aquí, dándole la espalda a la puerta de mi cuarto… esperar… y morirme de una vez yo también. Necesito un fósforo y una vela… cerrar la puerta…apagar la luz… y llorar a solas.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Para las Mamás

En este 27 de Mayo para las mamis que son la razon por la que estamos en este mundo:

Mamita,

Gracias por todo lo que me diste y nunca pediste nada a cambio, porque gracias a ti puedo reconstruir paso a paso mis primeros años con todas esos recuerdos que con tanto cuidado has mantenido cerca.

Porque alguna vez también supiste pedirme perdón en las ocasiones en que habías sido injusta o cuando te equivocabas. Así aprendí que se necesita tanta valentía para aceptar los errores como para corregirlos. Por haber comenzado a aplaudir en aquellos festivales, disimulando que yo, para mi horror, había olvidado el paso de ese baile complicado.

Porque siempre has sabido cómo preguntarme qué me pasa, hasta conseguir que mis preocupaciones se aligeren al compartirlas contigo. Porque me has hecho sentir que ninguna meta que me proponga alcanzar es imposible. Y porque realmente lo crees.

Porque tu confianza en mí ha sido el mejor curso de superación personal y la mejor influencia para lograr superarme.

Tantas son las virtudes que puedo ensalsar: porque fuiste mi enfermera de cabecera que no retrocedió ante la sangre de ninguna herida; porque te hiciste médico que adivina si ese dolor presagiaba una enfermedad o una mala libreta del cole; porque siempre fuiste mi mejor abogada para defenderme de maestros y gentes ciegas a mi excelencia; porque también te hiciste psicóloga que calmaba mis miedos; y también te hiciste filósofa que no desmayo en explicarme los eternos enigmas de la vida...

Porque me enseñaste que el amor puede ser infinito, aunque quepa en un solo corazón. Que se puede tener todo en la simple calidez de una cocina con una comidita cocinada con mucho amor. Que todos los caminos me son posibles porque te ocupaste de preparar con tanto cuidado lo que necesito para recorrerlos. Que dar y seguir dando sin esperar que te devolvamos nada te ha hecho riquísima.

Que la paciencia es un bien renovable sólo en una madre. Que el equipaje liviano nos hace más libres... Que no importan lo lejos que me lleven mis sueños, siempre podré volver a casa y a tu lado. Que descubrir y querer nuestras raíces no nos retiene en tierra; al contrario, nos ayuda a llegar más alto. Y que cuando el vuelo sea difícil y sienta deseos de abandonarme y caer; tu amor será ese bienvenido y ansiado soplo de viento debajo de mis alas para continuar el viaje...

¡Qué bueno que haya llegado por fin el día en que puedes ser también mi amiga! y que podamos compartir el placer de las aventuras cotidianas: esos almuerzos interminables a solas en un restaurante, las compras a mitad de precio y nuestras larguísimas conversaciones por teléfono. El relato de mi día aún te sigue pareciendo la mejor de las historias. Gracias viejita!!

Mamita, que tu corazón escuche a mi corazón diciéndote simplemente gracias por existir y ser la razón de mi existir y ser.

Feliz día Mamita!!!

viernes, 14 de noviembre de 2008

Carta #10

14 de noviembre del 2008 a dos días del cumpleaños de Ernestito

Ernestito,

Hijito querido, pronto tendrás 2 añitos y mira como pasó el tiempo, casi no puedo creerlo pero es así, ya pasaron 730 días, es increíble imaginarte caminando e intentando hablar, cuando hace tan poco te veía llegar a este mundo. Es en estos momentos que quiero detenerme a pensar-te, aun quiero verme hace dos años. Cómo me cambiaste la vida, como me devolviste al mundo, sabes, desde que supe de tu llegada te amé, te soñé, te esperé, porque el simple hecho de tenerte en camino, de tenerte como parte de mí hizo que muchas cosas retomaran importancia, toda esta vida que se tornaba cansina, monótona, simple, toda esta vida me asustaba, hasta que supe de tu llegada.

Cuando llegaste y me agarraste el dedo me ligaste al mundo, me comprometiste a pensarte hasta el ultimo de mis días, cuando tuve tus bracitos alrededor de mi cuello me recordaste que existía el amor sincero e inocente, tus besitos que muy chiquiticos fueron experiencias nuevas, tus juegos, tus gritos y tus primeras palabras, cortas pero al fin palabras llenaron mi corazón. Realmente quiero agradecerte por tus miradas inquietas y llenas de picardía y asombro. Esos tus primeros momentos, el escucharte decirme papá y permitirme estar contigo en tu pequeño espacio lleno de juguetes de goma y carritos de plástico… que experiencias!!!. Gracias mi hijo por esos instantes.

Y es que ahora que llegaste a este mundo, debo decirte que tu sonrisa se transformo en el motor de mi vida y tu llanto mi dolor. Cuando te duermes te admiro y me siento el hombre más feliz del universo al verte tan saludable. Y es que la razón de mi existir eres tu, porque al ser tú el pilar de mi alegría, quiero continuar con mi camino y así poder empezar a construir tu destino, hasta el día en que al fin puedas volar solo.

Te observaré y le pediré a la vida que me permita verte convertido en un gran hombre, con humildad, con valor y dignidad y con tanto amor para ofrecer a los demás que seas una referencia en tu entorno. Le pediré a esta vida que siempre lleves contigo que el dinero no lo es todo, que todos somos lo mismo, que algunos son ricos en dinero y otros más de sueños, pero al final del camino somos lo mismo, de la misma condición, de la condición humana. Quiero que sepas mi niño que llegarás tan lejos como te lo propongas, tan solo recuerda no separarte del camino. Si sientes que no haz avanzado mucho, no te detengas aún, recuerda que todo en esta vida tiene una solución menos la muerte. Sólo busca la respuesta en el fondo de tu corazón.

Lucha contra todo y alcanza tus metas, no te desesperes si tarda en llegar, todo llega si luchas por ello, solo haz lo correcto y se te cumplirá. Emprende tu vuelo mi niño, no temas caer, porque ahí siempre y aunque no esté presente y no puedas verme, yo te veré y velaré para protegerte y darte mi mano.

Sé que no soy el indicado para hablarte de soñar, a veces no hay nada que agregar, ojala algún día dejes tus zapatos pegaditos a los míos, no sé bien, no entiendo bien si estoy construyéndote un futuro o curándome un pasado pero sé que esta historia aun empieza y que esta vida aun nos depara muchas sorpresas, muchos instantes, muchos recuerdos. Asi que despierta de una vez, o hazme un lugarcito para soñar y olvidarnos del reloj y mejor aun olvidarnos del tiempo y por unos instantes seremos solamente tú y yo.

Feliz cumpleaños hijito

Tu papi que te adora

Vlady

PD: te escribí estas líneas hace tiempo para tí mi pequeño....


Para Ernestito

Su sonrisa irrumpe el silencio

y aquella pequeña figura irrumpe en escenario

es mi ángel que ilumina la noche mas estrellada

es mi luna llena que asoma su reflejo en el mas calmo de los lagos

es mi lluvia tenue que me acompaña en el día a día

es mi sol que me despierta

y así empieza iluminándome el día

llenándolo de alegrías y risas

en este punto una vaca, un sapo, una mariposa se convierten en universales detalles

en simples detalles que algún loco los creo para nosotros

vuela, juega, sueña

vuela mi niño

que es de mañana primavera

retira las cortinas del infinito

derrama galaxias cuando rías

ilumina mi día con tu presencia

que lo grande...

es inmensamente pequeño

que lo grande...

solo es problema para los grandes

que lo grande...

realmente no existe

porque todo es tan simple como tu risa franca y sincera

porque lo realmente importante eres tú.

Vlady

14 de noviembre del 2008 a dos días del cumpleaños de Ernestito


sábado, 8 de noviembre de 2008

Carta # 9

Hola,

Bueno es difícil decir adiós dicen por ahí, sin embargo me di el tiempo para poder iniciar ésta que debiera ser la ultima misiva dedicada a ti… o a mí… ya no sé.

Pero es que tan solo el silencio de las noches entre las sabanas me recorre esta angustia de volver a recorrer el camino de antes, con este calor insoportable y la lluvia que de rato en rato serpentea en el aire y me recuerda de esa nueva ausencia. En la lejanía de tu piel me detengo a escribir con finas letras un deseo pausado realizando una oración al viento y dejando sobre el césped estos restos añejos de vida; desnudo de nuevo mi alma y lo único que puede cobijar nuestros cuerpos es ahora el olvido.

Y es que hoy entre tanto humo y colores que rodeaban mi mente, llegue a descubrir un enterrado recuerdo que data desde mi infancia, era aquel momento en el que decidí nacer, en el que decidí vivir en este lugar que llamamos mundo, que llamamos tierra, en este lugar que se llama Bolivia, y es que decidí vivir no solo por mí, si no por los sueños encarnados en el cuerpo de mi madre, viví no por el simple hecho de saber que es respirar, si no, por aprender a sentir, viví no por conocer la belleza que existe si no para conocer la belleza escondida…y después de todo me pongo a pensar si los ideales de vivir los he cumplido al máximo y me doy cuenta que talvez no, que dejé que se corrompiera la inocencia con la que nací, que a pesar de que sentí mucho de lo bueno y también de lo malo aun falta un largo trecho por recorrer, que si bien sigo buscando la belleza escondida de los simples mortales en este sueño profundo en el que me he encaminado, aun no termino de conocerme yo mismo...

Y es que hoy por hoy, tengo una necesidad urgente de arrancarme las palabras, quiero prescindir de ellas, abandonarlas en un rincón por un momento, mentir una y otra vez parafraseando y arrastrando tu nombre a un oscuro silencio…no quiero ser palabras que duelen, no quiero pensarte en cartas ó trasnoches, ya no quiero estar pendiente de tus pasos que se pierden una y otra vez en laberintos lingüísticos… si es que alguna vez mis palabras se hicieron carne entonces deseo que tu cuerpo se haga silencio...

Me levanto pensativo de tantos pensamientos interminables, la tristeza de otros, la tristeza mía, las competencias sin justificación… las personas…los sentimientos…hoy me duele el mundo.

Se que he de vivir porque yo quiero queriendo estoy, aunque voy a confesarte que a veces se me dá por vestir algunos días con personalidad de barba negra, y se me rompe el parche y dejo de lado los imaginarios y vuelvo a ser yo no mas, pero sigo aprendiendo del viento y de este viaje y de aquello y de lo otro, de una cancioncita que quiero componer para cantarte y cantar al aire y a la vida, a esta vida que persisto en vivirla y al amor a ese amigo despistado que a veces se olvida que existo y al viento eterno compañero y a este viajecito... y porque no … al loco dios también…

Y así quiero terminar esta carta hoy… con la recarga propia de haberte dejado 9 cartas que me devuelven al viaje.

Y esta vez el acompañamiento estuvo a cargo de Feliú: “Créeme cuando te diga que el amor me espanta, que me derrumbo ante un te quiero dulce...”

Cuídate donde quiera que estés y si algún día el destino conspira en nuestras vidas ..........................

Salud y rebeldía

Vlady


lunes, 13 de octubre de 2008

Carta # 8

Hola:

Bueno ya se fueron varios días, este 2008 poco a poco se termina y la verdad en estos días no me animaba a empezar esta carta porque no había que decir-te o talvez porque ya no quiero seguirle escribiendo al aire. Cuando cayó la tarde tan solo pensé que ya era suficiente, que talvez esta serie de cartas debieran parar hasta nuevo aviso, sin embargo, aquí me tienes pegado a las palabras que sentadas me observan y se ríen por mi debilidad de no poder dejar de escribir-te.

Y así fué, dos o tres horas mas tarde, y pude volver a verte, esta vez como una gota cayendo, girando, rebotando, bailando entre millones de gotas supuestamente diferentes. Y volví a sentir una felicidad enorme, ya que al fin me acordé que había dejado de estar dividido entre mi racionalismo y mi idealismo, entre la ignorancia y el conocimiento, entre lo pequeño y lo grande, entre lo sutil y lo profundo, entre esta apariencia y mi esencia, al fin puedo volver a ser todo eso junto… mezclado, entreverado, enredado… humano.

Debo admitir que mientras respire, aun serás un pretexto, una razón ó un medio para poder expresar esto que me invade, que me convierte en un ser que “vive” en el día y muere en la noche, un ser que hay días que amanece muerto y revive en la noche y es que esas dicotomías me matan y me reviven, porque el entrar en el mundo de los sueños no es garantía de un despertar seguro, porque cada día empieza con cosas nuevas y a veces con simples rutinas.

Porque a pesar del mucho laburo y de los muchos problemas aun tengo la posibilidad de suspenderme en el aire, porque simplemente vivo al escribir-te estas letras, porque revivo lo vivido y vivo con los nuevos sueños que me planteo.

Sabes, es irónico escribirte contándote de mi, dejandote entrar en mi cabeza, mi mente mi corazón, dejando que conozcas mis miedos y mis rutinas. Pero al final del túnel ni yo mismo se a quien encontraré … aún espero la reacción, luego de mi falta de acción cuando debería estar cansado de esperar, conservo el recuerdo de tu pelo junto al mío y las ganas y el deseo y es cuando debería estar angustiado y triste por conservar los sueños de ayer.

Realmente no espero que te enteres, no pretendo invadir tus pensamientos, no espero que un día lo sepas, pero de nuevo no puedo decir más… que siento el tiempo, o el destiempo… que quizá estoy atrapado, buscando salidas a este cuento, con una ansiedad enorme siempre, alguna que por lo menos no haya dormido antes en tí.

Bruscamente el día se ha aclarado, la lluvia decidió pasar cerca sin visitarnos… si, aquella compañera que sucedía en el pasado y era cómplice de tantas cosas, de tantas locuras de tantos miedos, se fue, sin ni siquiera echarnos un saludo por los viejos tiempos… pues bien solo quedará el dolor…Ese dolor de mantenernos en silencio total, ese temor que opaca mi voz, o que simplemente puede eliminarla del ciberespacio.

Pero sabes, este cansancio, esta falta de palabras y de ánimo para escribir, esta confusa discordancia, en forma de depresión, de todo lo que hay en mi cabeza con todo lo que hay bajo mi lengua, este raro anhelo de que el domingo empiece el sábado por la mañana y termine el viernes por la mañana, la disminuida sonrisa, la extendida irritabilidad... es puro y vulgar cansancio, pero con mi alma aún servible. Es fugaz, todo lo es.

Y es que esta historia nunca termina, sigue siendo inútil sentarme bajo este árbol, mirar las estrellas y preguntarme desde cuál puedes estar mirando-me... Sigue siendo ilógico, ahogarme en mi silencio, engañarme con tu sombra, idealizar todas las mañanas, detener el tiempo, parar el mundo... Sigue siendo infructuoso sentirte a lo lejos, esperarte aquí sentado, teclear "te quieros" y vivir… para tí.

Cuídate donde quiera que estés, algún día el destino volverá a conspirar en nuestras vidas y espero esta vez estar a la altura de la situación.

Salud y rebeldía

Vlady

viernes, 3 de octubre de 2008

Carta # 7

Hola,

Después de tantos días hoy en la tarde quise hacer un alto, aprovechando la lluvia que decidió alegrar la tarde… mi tarde.

Mi primer pensamiento fuiste tú, preguntándome qué andarás haciendo justo en este momento, talvez sentada en una silla de escritorio ó caminando apurada por alguna calle ó talvez charlando con alguien en algún café, talvez nada de eso y simplemente estas dibujando constelaciones de estrellas en los huecos de los charcos que se están formando justo en este instante en esta ciudad.

Y yo aquí buscándote en los reflejos de esta ventana abierta que refleja la caída de las gotas y de este sol que no dejó de estar aquí, guardando mis pensamientos y mis recuerdos, quería mandarte algunas palabras, mas bien quiero mandarte aquellas palabras que un día las pensé y no pude decirlas. A pesar del tiempo aun se siente como si fuese ayer, a pesar de ser mucho el tiempo quiero detener el mismo, negociar con las horas para que este instante dure una eternidad, para que me alcance el tiempo para decirte lo que siento o más bien lo que habías logrado que sienta por ti. Mirándote a los ojos hubiera querido decirte:

“Sabes, de repente no importa nada más que estar cerca tuyo, los problemas y el mundo exterior transcurren como siempre, la diferencia es que ahora son insignificantes para mí, mi cabeza sólo piensa y busca el pretexto perfecto, la casualidad expresa para generar encuentros contigo mientras busco las respuestas a tus posibles preguntas.

Sin embargo, de pronto el miedo se apodera de mí, es el miedo a tenerte para luego tener que separarme de ti, y es que nadie puede garantizar eternidades, nadie… sin embargo te invito a intentarlo por un tiempo que quizás sea breve y quien sabe ese instante puede ser todo un siglo, talvez una eternidad…en fin…una vida..

Te invito a acompañarme en esta búsqueda de estrellas, de eternidades, de sueños, te invito a ser mi compañera, mi amante, mi amiga, mi sombra y también mi destino; al mismo tiempo, sueño con ser todo eso para tí. Y es que al estar cerca de ti, siento la energía del sol, la fuerza de la lluvia, el silencio de las estrellas, el canto de la noche, el consejo de los ríos, es algo tan divino, pero no se que es, siento una inmensa fuerza que me invita a volar, a correr, a escapar, a soñar, siento que vuelve a entrar luz por mi ventana y respiro un aire nuevo embriagado de ilusiones, y al abrir un poco mas la ventana siento como vuelan los fantasmas como si fueran muchas hojas sueltas al viento...y a los fantasmas los dejo partir…y es que creo que será bueno dejar salir los recuerdos e invitarte a una historia que empiece en hoja en blanco.

Me pregunto: ¿cuál es el problema si me desvanezco viéndote o simplemente me suspendo pensando en ti?, ¿Qué puede pasar si callo lo que siento, cuando lo callo?... ¿Qué pasa ahora que me enciendo cuando me miras?… ¿Qué es lo que pasa aquí adentro cuando te marchas?

Si bien nunca es demasiado porque siempre hay más... por donde lo veas… quiero tu compañía y no la seguridad de saberte mía, y tus manos antes que a tu cuerpo y tu cuerpo antes que el aire y antes que éste, quiero quererte para poder ser feliz sin que la vida me importe.

No te asustes yo se que talvéz no quieres compromisos, que puede ser inoportuno, pero quisiera que me des la oportunidad de amarte, de serte fiel, de caminar tomados de la mano, de colmarte de prosas, de besarte apasionadamente, de resguardar tus sueños, hoy y siempre.

Quisiera me des la oportunidad de acompañarte en las tristezas, de superar los problemas y sobrellevar las discusiones, permíteme que te haga mi todo, mi cielo, mi razón de vivir.

Permíteme contarte de los ocasos que habitan en cada nube, en cada hoja y en cada piedra, en aquellas partículas de polvo llenas de mundos y también de amaneceres. Quisiera hablarte de lo sospechoso que es el tiempo, de sus cómplices y porque nó también de la muerte, del horizonte y el atardecer, y de las palabras.

Quisiera que me dejes contarte de los diminutos insectos que habitan o coexisten en este mundo, de las abejas afligidas que pululan de flor en flor y de su solemne descanso en un árbol, déjame hablarte del aire que se pasea de nariz en nariz y también de las narices, déjame contarte de los poetas que lloran y de los amantes que esperan a sus amores que nunca llegan y de los que conspiran a mi lado y contarte de lo que callo cuando te tengo al frente mío. Porque siempre permanezco en silencio y te observo…”

En definitiva la respuesta habrá que dejarla para la próxima, si es que esta vida nos permite una próxima ocasión, sino, pretenderé reencontrarte en la próxima vida, aunque parezca pretensioso es solo un deseo… un firme deseo

Vlady

Cochabamba, Octubre 1, 2008

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Carta # 6

Hola…Como vas?

Ya casi se me pasa la semana y no te había escrito, las obligaciones académicas me tienen embolatado, sin embargo me descuelgo un rato de ellas para escribirte.

Hoy necesitaba de un instante de distancia con el mundo, dejar de lado el trabajo, las tareas, los pendientes, y simplemente registrarme en un limbo cósmico… como siempre en mi caso, la referencia son las hazañas de Felipe Delgado y es que este amigo es la mejor referencia para entender la fuerza de la soledad, es que acaso es tan fuerte esta distinguida señorita? (ojo que la defino como señorita porque no podría ser señora y ser soledad). Recuerdo que cuando estuve en los Yungas me pase prácticamente meses completamente sólo en un lugar donde a penas y salía a ver civilización y creía que había comprendido el mensaje de la soledad, y en estos momentos entiendo que más allá de lo vivido aun queda mucho por vivir.

Sin embargo, en estos momentos me vienen a la memoria escenas de las películas de Almodóvar, esa de “Hable con ella” y la última “Volver”, no se si es que este Almodóvar es también una persona sola, y es que en el caso del enfermero y la torera en la primera película muestra escenas tan reales y tan profundas de las secuelas de la soledad llevadas a la Urbanidad que espantan y cuando lleva esa misma característica a un pueblo en el que “la gente se vuelve loca por culpa de los vientos” encarna un sentimiento de vacío tan profundo que me cala el alma.

De la misma forma, me vienen a la memoria las tías solteronas del libro de Quiroga Santa Cruz “los Deshabitados” y esa rutina diaria de no hacer nada, es como dice Felipe Delgado, “es un estar muerto en un cuerpo que insiste en estar vivo…es un cargar el cuerpo” y es que, se llegará a puntos tales en los que uno esta dispuesto a dejarse morir? Cómo siempre tiene que ser esto de la vida, para que uno se deje morir?, creo que aún soy un “chango”, aún quedan muchas cosas que aprender y que sufrir, pero sabes, a veces asusta el que uno pueda caer en esos trajines.

Hoy hablaba con una amiga del Chat, y ella me contó una de esas historias terribles de muertes trágicas, una familia de cinco que después de un trágico accidente se reduce a dos (la madre y la hija) y que de alguna forma unos meses después del accidente se vuelven tres sobrevivientes (la madre habría estado embarazada) y a pesar de ello las tres deciden enfrentar la vida y salen adelante. Cosas tan fantásticas que solo pueden ser posibles en esta historia llamada Vida. Y la soledad? Donde estaba?, nada… ella no fue invitada, talvez por eso mismo todo salió bien.

Bueno, hoy pronto será ayer y tu seguirás siendo viaje, algún día los caminos volverán a trenzarse con la eternidad y estos sueños. El viento nuevamente conspira nuestro destino y propone una piedra más, un espacio más, propone distancia y soledad ficta, porque a pesar de todo, a través de estas líneas estas cerca. Las hojas siguen cayendo y otra eternidad revienta, pronto las mariposas que no alcanzaron a nacer se ahogarán con las lluvias que se vienen, ésas lluvias… aquellas de las que hablamos alguna vez en un café o mientras tomábamos aquel vino mientras caminábamos de vuelta a casa.

Las fronteras se rompen con tu mirada y la mía, los versos y las palabras fatigan el tiempo, las lunas llenas que quieren mostrarse a pesar de las nubes, las mismas que se opacan en la noches nubladas, mientras los hombres ebrios de chicha y sudor celebran la fiesta de efemérides del departamento, de la fecundidad, o cualquier fiesta que el pretexto es lo de menos.

Y esta tierra ya respira sol, el mismo que corre del otro lado de la oscuridad, es en éste amanecer de resistencia donde los árboles viajan a la velocidad del planeta, son aquellos guardianes que se alzan sobre piedras y montañas y silenciosamente ven pasar los años, son esos mismos guardianes que al ser derrumbados se convierten en tierra, en Pachamama.

Hoy seria bueno hablar de estas ciudades en ruinas, del modernismo, del postmodernismo, aunque prefiero que me leas los versos de tu caminar, pero por favor no me hables de “la verdad”… no me hables de esa niña confundida. Hoy sólo quería desahogar este vacío.

Y el papel, en este caso el teclado, aguanta todo

Un abrazo y un beso

Vlady

Septiembre 24 del 2008 – Primavera del 2008