miércoles, 24 de septiembre de 2008

Carta # 6

Hola…Como vas?

Ya casi se me pasa la semana y no te había escrito, las obligaciones académicas me tienen embolatado, sin embargo me descuelgo un rato de ellas para escribirte.

Hoy necesitaba de un instante de distancia con el mundo, dejar de lado el trabajo, las tareas, los pendientes, y simplemente registrarme en un limbo cósmico… como siempre en mi caso, la referencia son las hazañas de Felipe Delgado y es que este amigo es la mejor referencia para entender la fuerza de la soledad, es que acaso es tan fuerte esta distinguida señorita? (ojo que la defino como señorita porque no podría ser señora y ser soledad). Recuerdo que cuando estuve en los Yungas me pase prácticamente meses completamente sólo en un lugar donde a penas y salía a ver civilización y creía que había comprendido el mensaje de la soledad, y en estos momentos entiendo que más allá de lo vivido aun queda mucho por vivir.

Sin embargo, en estos momentos me vienen a la memoria escenas de las películas de Almodóvar, esa de “Hable con ella” y la última “Volver”, no se si es que este Almodóvar es también una persona sola, y es que en el caso del enfermero y la torera en la primera película muestra escenas tan reales y tan profundas de las secuelas de la soledad llevadas a la Urbanidad que espantan y cuando lleva esa misma característica a un pueblo en el que “la gente se vuelve loca por culpa de los vientos” encarna un sentimiento de vacío tan profundo que me cala el alma.

De la misma forma, me vienen a la memoria las tías solteronas del libro de Quiroga Santa Cruz “los Deshabitados” y esa rutina diaria de no hacer nada, es como dice Felipe Delgado, “es un estar muerto en un cuerpo que insiste en estar vivo…es un cargar el cuerpo” y es que, se llegará a puntos tales en los que uno esta dispuesto a dejarse morir? Cómo siempre tiene que ser esto de la vida, para que uno se deje morir?, creo que aún soy un “chango”, aún quedan muchas cosas que aprender y que sufrir, pero sabes, a veces asusta el que uno pueda caer en esos trajines.

Hoy hablaba con una amiga del Chat, y ella me contó una de esas historias terribles de muertes trágicas, una familia de cinco que después de un trágico accidente se reduce a dos (la madre y la hija) y que de alguna forma unos meses después del accidente se vuelven tres sobrevivientes (la madre habría estado embarazada) y a pesar de ello las tres deciden enfrentar la vida y salen adelante. Cosas tan fantásticas que solo pueden ser posibles en esta historia llamada Vida. Y la soledad? Donde estaba?, nada… ella no fue invitada, talvez por eso mismo todo salió bien.

Bueno, hoy pronto será ayer y tu seguirás siendo viaje, algún día los caminos volverán a trenzarse con la eternidad y estos sueños. El viento nuevamente conspira nuestro destino y propone una piedra más, un espacio más, propone distancia y soledad ficta, porque a pesar de todo, a través de estas líneas estas cerca. Las hojas siguen cayendo y otra eternidad revienta, pronto las mariposas que no alcanzaron a nacer se ahogarán con las lluvias que se vienen, ésas lluvias… aquellas de las que hablamos alguna vez en un café o mientras tomábamos aquel vino mientras caminábamos de vuelta a casa.

Las fronteras se rompen con tu mirada y la mía, los versos y las palabras fatigan el tiempo, las lunas llenas que quieren mostrarse a pesar de las nubes, las mismas que se opacan en la noches nubladas, mientras los hombres ebrios de chicha y sudor celebran la fiesta de efemérides del departamento, de la fecundidad, o cualquier fiesta que el pretexto es lo de menos.

Y esta tierra ya respira sol, el mismo que corre del otro lado de la oscuridad, es en éste amanecer de resistencia donde los árboles viajan a la velocidad del planeta, son aquellos guardianes que se alzan sobre piedras y montañas y silenciosamente ven pasar los años, son esos mismos guardianes que al ser derrumbados se convierten en tierra, en Pachamama.

Hoy seria bueno hablar de estas ciudades en ruinas, del modernismo, del postmodernismo, aunque prefiero que me leas los versos de tu caminar, pero por favor no me hables de “la verdad”… no me hables de esa niña confundida. Hoy sólo quería desahogar este vacío.

Y el papel, en este caso el teclado, aguanta todo

Un abrazo y un beso

Vlady

Septiembre 24 del 2008 – Primavera del 2008

martes, 16 de septiembre de 2008

Carta # 5

Como empezar esta carta,

Después de tantas lunas, de tanta incertidumbre, de tanto dolor en el aire, de tanta muerte en un instante, cómo escribirte, cuando el aire se enrarece con el lúgubre sabor a muerte.

Pretendo realizar un viaje… a dónde? … No sé. Pretendo bajarme un instante de esta realidad, pero no se para el tiempo. Y me suspendo en las palabras para continuar esta serie de cartas.

Siguiente parada…silencio… me cargo una piedra que no permita que el viento me lleve mientras duermo, y mi cabeza recostada contra la ventanilla, contra el vidrio, mientras los segunderos caminan al revés, valiéndome del aire para ser silencio, del viento para ser viento… para ser viaje simplemente.

Y me valgo del sol para ser fuego, amor de tierra para ser hombre, planta que camina…y me vuelvo lluvia… para convertirme en llanto…quiero ser caminante al otro lado del cristal en esta carretera y así caminar cerca de ti en este viaje.

Y es que a la velocidad del bus, de mis venas, a través de las miradas, de toda esta tinta que quiere ser llanto, me asomo por todos los ojos que silenciosos pasan frente a mi y todos ellos observan los míos, como cambio de piel en cada estación, como pretendo ser palabra de todas las voces, nombre de todos los nombres… de todos los hombres.

Y soy un niño perdido en la multitud, y mis sueños son hojas que se desprenden de aquel árbol mágico, y la caída es el instante, aquel momento cuando me acarician los recuerdos.

Y es que hoy sufro de un terrible ataque de estupidez … la verdad nace una necesidad de irme a una fonda con mucho alcohol y muchos amigos, de escuchar la confesión de un drogadicto o gozar de la caridad de un ladrón de bancos, talvéz compartir la comunión de un pecador, emborracharme con la sobra de licor de la copa de un suicida, masturbarme con la mano de un asesino o simplemente divertirme con el chiste de un hipócrita, enamorarme de las locuras escritas de algún poeta o envidiar la sinceridad y la complicidad de los travestís, creer en dios y confirmarme todos los domingos.

Quisiera escuchar tras las paredes de un convento y declararme masoquista o pervertido, y porque nó… enamorarme de la inocencia de una puta en la casa de algún artista o simplemente decidirme a matar los zancudos en la pared o dejar que a media noche me despiertes con un beso y al amanecer…No hacer nada, nada de nada, simplemente…nada.

Ayunar.... y sentado aquí, dándole la espalda a este espejo blanco que atardece… esperar… y morirme de una vez yo también.

Necesito un fósforo y una vela… cerrar la puerta…apagar la luz… y llorar a solas.


Septiembre, 16 del 2008

martes, 9 de septiembre de 2008

Carta # 4

Hoy te invoco,

Y empezó septiembre, que manera de pensarte, de necesitarte, que forma de empezar el mes, o más bien que buena forma en la que despaché agosto.

Y tú como estas?, como te estuvo yendo? Que se dice nuestro amigo Morfeo que a estas alturas es el único amigo en común que ya tenemos desde que decidiste desaparecer.

Y es que nunca son demasiadas las preguntas porque siempre hay más... por donde las veas ellas aparecen, te das la vuelta y ahí hay una, o miras para adelante y ahí esta otra, si pretendes mirar arriba ahí hay una, ni que decir si miras al piso, pero las que mas te persiguen son las que salen de adentro.

Y es por eso que hoy, por alguna extraña razón requiero de tu compañía y no así de la seguridad que emana el estar lejos de tus recuerdos, hoy requiero de tu esencia antes que de tus palmas, y de tus palmas antes que de tu ser y de éste antes que del mismo aire que me mantiene vivo aquí cerca tuyo.

Hoy decidí no quererte para poder ser feliz sin que esta vida me importe, pues se hace más importante un momento a tu lado que lo que me ofrezcan los recuerdos y los sueños, hoy prefiero tus ojos de alegría y tu sonrisa para que iluminen mi día.

Y quiero estar donde estén mirando esos ojos tuyos, para así contrastarlos con la noche, las estrellas y porque no con las nubes. Quiero cuidar tus pasos que me aturden cada vez que hago el vano intento de olvidar-te.

Y es porque decidí estar contigo que debilito mi ser, porque son las obsesiones las que aumentan el peso de mi ego; y son estas pasiones las enemigas del instinto y la intuición, las enemigas del amor que desborda y no me permiten controlar las situaciones, son esas pasiones las que me descubren niño frente a ti, las que rompen mis silencios y los convierten en sollozos. Quiero estar donde estés tú, porque eres ese impulso de mi alma, porque llevo tu recuerdo en mí y lo llevo en mi corazón como aquel espejo que me recuerda todos los días quien soy y como estoy.

¿te acuerdas?... ven, siéntate …¿si te acuerdas?...aquellas noches de bohemia en esta ciudad, en aquellos cafecitos de la España, donde muchos de los sueños se perdieron en las velas que revoloteaban en el aire, y tú sentada a mi lado... como en aquel concierto...donde aquellos locos pretendían ser Silvio, algunos pablo y esa amiga tuya que quería ser alfonsina y todos los poetas locos reunidos en el fondo de los sueños, aquellas deliciosas noches cuando esbozaba poemas... y te acuerdas de aquel poema mal recitado, que era para ti... aquel beso, el primero de muchos con esa música lenta y suave de silvio... y las locuras de muchos hombres que se hicieron presentes fruto de aquel vino traicionero, y aquellos poetas que fueron humanos ¿los recuerdas!?, todas las noches en esos cafés, que solo eran nuestros y nadie mas podía verlos, aunque siempre estuvieron frente a sus ojos, te acuerdas de aquel magnifico árbol y esa banca, que nos acogieron en su regazo y los atardeceres cálidos de esta vida... muy criticada de no ser clara, lo fue... porque tu y yo lo descubrimos …¿sabes? … ese lugar ya no me es grato, porque genera en mi todo tipo de versos melancólicos, porque me transporta al pasado, porque aun huele a ti, aun sabe a ti pero con la diferencia que tu nunca mas viste morir el día en ese espacio.

Y frunces el ceño... mmm… ¿si lo recuerdas? ¿para que recordar los finales? aquellos sentimientos que despertaron el final mejor dejarlos ahí... ya se que somos humanos... recordemos solo los buenos momentos yo te invito un café, un sueño nuevo, pero... quédate un momento más.

Vlady

Septiembre 8 del 2008

Carta # 3

Aquí otra vez frente a tí,

Frente al papel vacío, al papel sin nada más que la ausencia de palabras que puedan decirte cuanto esperé para poder escribir-te, sin poder contar-te cuantas historias quise juntar para poder contarte que a veces la ausencia de un lápiz puede hacer la diferencia, el exceso del trabajo, o simplemente la mente frágil que cada vez retiene menos detalles.

Es que ahora tratando de poner todo lo que pasó en esta carta, no encuentro el verso perfecto, la rima exacta, las palabras y los sentimientos precisos para poder volcarlos en esta hoja vacía, a pura voluntad entro en mi subconciencia y hago que el tiempo retroceda a pasos agigantados y trato de revivir lo vivido, de volver a sentir ese sentimiento de vacío, de nada o de todo, no sé; todo porque soy yo y solo yo, pero nada porque no estas.

Esta noche es propicia para escribirte, eso pienso, aunque mejor no pensar, mejor ya no imaginar que imagino, esta semana aprendí cosas y cosas de la vida y de la muerte, del mundo y del sufrimiento en la oscuridad de mi cuarto, en esa soledad de aquel rincón frío de recuerdos donde no hay nada mas que NADA. E irónicamente es ese rincón donde me siento a mis anchas. Es desde ese rincón desde donde pude ver las gastadas montañas que no me miraron porque era yo el que las miraba, así como pude pasar muchas tormentas mientras te recordaba.

Ya pronto llegarán las lluvias y extrañaré tenerte cerca, caminar bajo las cariñosas caricias de la lluvia, imaginar que imaginamos un futuro que nunca llegó y nunca llegará, patear charcos y terminar en un café donde los dos perdidos en un submundo dejamos de lado las miradas inoportunas de las gentes. Extrañaré tomarte de la mano camino a tu casa, aun mojados pero calientes por el cafecito de la esquina, extrañare mirarte a los ojos mientras esas gotas inoportunas te bajan por el rostro hasta llegar a tus labios e incluso pasar de allí a lugares inexplorables, extrañare tu risa sonora rompiendo el silencio de la noche.

Y puede sonar tonto escribir sobre ello si es que más bien es la primavera la que esta a la vuelta de la esquina, flores, amor, amistad y no se que mas le atribuyen a esta estación, pero es que se te vé tan lejana, que no parece ser una posibilidad el compartir ni octubre ni noviembre ni nada más contigo. Nada ha cambiado, ni el aire de la ciudad, ni el color del río, ni la oscuridad de la noche ni el resplandor del atardecer, nada ha cambiado; y sin embargo, extrañamente todo lo siento diferente, y es que es verdad todo se esta pero ya no está como cuando lo dejaste.

Entonces, dando un giro increíble al destello de tu imagen que con frecuencia pienso o sueño, es el tiempo que ya no me deja que te sienta, o que sienta temor o amor es en esa fracción de segundo que antes de caer otra vez, me doy cuenta con claridad de lo que había querido decirte, pero ya es tarde.

Por ello me gustan las mañanas que puedo ver atreves de mi ventana, porque me invitan a soñar, me encanta subirme nuevamente al altillo de mi casa donde recuerdo mi infancia, me gusta sentir el viento en mi cara, tirado en el pasto en verano, otoño, invierno o primavera porque siento la libertad, me encanta soñar que me subo a una nube a dormir porque me trae una gran tranquilidad, me gusta ver los campos de colores perdidos en el azul profundo del cielo que me distraen de la realidad, me encanta respirar profundamente, y volver a sentir los olores de tí.

Por ello quería darte la bienvenida a esta tierra jadeante, a este mi eterno suspiro de dolor…y preguntarte si encuentras en mi ser soledad... si fuera así no te aflijas que es el vacío que el viento no ha querido llenar… es ese espacio donde las gotas del llanto se transforman en aquel arco iris azul que se levanta sobre mi mundo fantasma… no pienses mal si mi mirada no esta fija en tus ojos hoy, es solo que mi presencia esta en ti, y en mi, dibujada en el espejo; aquel espejo que nos muestra trágicas las horas de amar, de sentirse cerca, de sentirse vivos, tan solo de sentirse aquí… eso si, cuando salgas de mí, no recuerdes por favor mi oscura vida, ni mi eterno suspiro de soledad, ni mi mundo fantasma…

Y ya se puso frío...el invierno desiste en irse... pero no hay como este café bendito y esta carta para invitarte a brindar por el frío y la lluvia que ya pronto llega, esa misma lluvia cómplice y atrapadora ... salud !!!

Quisiera consolarme con este nudo que tengo en mi estomago, que aveces pasa a mi garganta y talvéz preguntarle a un físico: ¿acaso los nudos no hacen más fuerte a la cuerda? pero mucho me temo que la respuesta podrá ser: Eso depende! …Depende de donde se hace la fuerza...

"Los regresos nunca deparan sorpresas. Siempre sabes lo que te espera." La Divina Comedia

Que tengas buena semana,

Vlady

Cbba 02 de septiembre de 2008

Carta #2

Vuelvo a ti,

Ya de nuevo en la tormentosa ciudad, con todo lo que ello implica, vuelvo a ti, vuelvo a escribir-te, esta vez tras los episodios suscitados el fin de semana.

Es increíble, cómo en horas, a veces solo segundos la vida toma otros rumbos, es difícil no poder estar ajeno a todo ello cuando uno es parte de dichas historias. Y es que esta vez a la par de los días rutinarios quiero encontrar un verso perfecto que componga esta vida mía, las palabras precisas que describan este vacío, las palabras escondidas en recuerdos y sueños, ese grupo de palabras que me eleven a un suspiro.

Es curioso, estar ahora en el lugar de donde te escribo. No se si pueda llegar a concluir estas letras, ante tantos recuerdos alborotados y esta situación actual donde todo esta confuso. A voluntad, puedo entrar en mi conciencia y el tiempo retrocede a pasos agigantados y te veo ahí distante y ajena en un rincón, pasan los recuerdos y estas en cada instante.

Procuro hacerlo no muy repetidas veces acaso el idioma de las palabras puede explicarlo todo? Sin embargo estas ahí y donde estas lo único que puedo pedirte es que luches que salgas victoriosa que salgas de ello o aquello.

Hoy es un buen día para escribirte, eso pienso, estoy pensando que no pienso, que me escondo y en este agujero donde me meto no puedo dejar de pensar con las manos en mi cabeza son tantos los pensamientos que me hacen estos recuerdos, que no se si pueda permanecer inmóvil cuando pase el bus…

¿Por qué el bus? .. no se … aquí cerca no hay si quiera una parada de bus y seguramente de ayer es este boleto que guardo en mi bolsillo… quisiera sorprenderte y hacerte una mueca con guiño cómplice de pestaña con telaraña; el papel en el que escribo es de color verde a instantes juego con la sombra de la mano y lapicero … quedo suspendido cual segundo que ha escapado del reloj y en el espacio llega a la espiral caracoleada oleada, quedo merodeando en los reflejos en los pasillos de este tiempo, en sus paredes milenarias mi sombra se hace diminuta cual partícula, cual luna, cual bruja veterana malabarista de la escoba por los aires y las nubes letras desde este trozo diminuto de cosmos infinito, hecho pelotita planeta o asteroide … hoy te quiero saludar.

Y hablarte de mí, cualquiera se va a dar cuenta, pero ya llevo tiempo (siempre tiempo) sabiendo que en el estás vos también, y entonces: No alcanza el tiempo, o nosotros no alcanzamos a él, me quedo atrás por correr demasiado, ya no me basta el día para vivir apenas unos minutos y es aquí donde le deseo suerte a nuestro valiente amigo espadachín en sus batallas contra ese ejercito de malvados minuteros, y a nuestro viajero de dimensiones de universos versos y de sueños para poder seguir soñando con la princesa de mis sueños y la magia fantástica que siempre llena de estrellas y mas estrellas mis sueños, se que he de vivir porque yo quiero queriendo estoy, aunque he de confesarte que a veces se me tranca la médula por vestir algunos días personalidad de barba negra, y se me rompe el parche y ahí de nuevo esta la música, y hablando de la música te cuento que me hice amigo de una guitarra y un charango de los andes y que estoy aprendiendo del viento y de este viaje y de aquello y de lo otro, de una cancioncita que quiero componer para cantarle al aire y a la vida y al amor y al viento y a este viajecito y porque no … al loco dios también…

Y así de a poco quiero terminar esta carta hoy que ya se aclara el día, hoy que te sentí feliz, hoy que se que ya no me trasnochare pensando en ti, hoy que ya se que te vas y solo la distancia y el tiempo (otra vez el tiempo) van a hacer su parte.

Y terminaré esta carta con un fragmento de un poema de Cortazar:

"No te voy a cansar con más poemas.

Digamos que te dije

nubes, tijeras, barriletes, lápices,

y acaso alguna vez

te sonreíste"

Que tengas buena semana,

Vlady

Cbba 19 de agosto de 2008

Carta #1

Hola tú:


Es irónico no tener sueño cuando todos están durmiendo, a pesar de los grillos que no dejan de cantar, a pesar de la noche que termino de inundar este cielo lejano, a pesar de las nubes que decidieron visitar el piso abandonado de rocíos y lluvias.
Y aquí, en este insomnio lo único que se viene a mi cabeza es tu imagen, tus gestos, tu voz, TÚ; es extraño estar así, extrañándote, ni siquiera son tantas las lunas que te conozco y ya eres parte de estas noches y de estos desvelos, de aquello que en otrora fueron mis trasnoches. Haciendo ensayos o ejercicios futuros, tratando de imaginarte proyectada en los próximos años, cerca/lejos, más cerca que lejos para ser sincero, y es gracioso caer en la misma historia, una que me cierra la puerta de la imaginación y que me exige más vivencia para seguir alimentándola.

Está lloviendo y no puedo entender las ganas de escribir-te, sigo pensando ... que estarás haciendo mas allá de lo que puedas estar pensando y no sé si por lo menos en un pestañeo, en un tris, pase mi recuerdo por tu mente, y la verdad ya no importa, ya me resigne a no depender de lo que pueda pasar del otro lado de esta ventana. Sigue lloviendo y hasta se puso frío, al parecer es la humedad; un café, uno de aquellos que transcurrieron en todas estas noches sería bien venido, Para variar nos dejaron sin luz, así que ni idea de pensar en la caldera eléctrica, peor aun en la cocina que quedó sin ganas y menos en las leñas que a esta altura ya deben estar húmedas, de todas formas mejor ya no el café.

Volviendo a ti, que ganas de llamarte buscando algún pretexto vago, inocente pero pretexto al fin, hoy haría bien escucharte, si solo escucharte, hoy seria buena cosa. Y sigo resfriado peleando con los kleenex que ya no son bienvenidos en mi nariz y peleando con la vela que ya se termina mientras no se acaban mis ganas de seguir escribiendo –te, para contarte de los hermosos paisajes, del amanecer, de los animales, de la gente que sigue sorprendiéndome, del aire puro, de esas simpáticas casas de tablas, será por ello que este lugar se llama Tablasmonte, de la sonrisa de los niños al salir de esa vieja escuelita, de la tranquilidad de los mayores, del señor de la carpintería, de la sonrisa franca de aquella señora.

Contarte de las cascadas, de aquel señor que se cayo en el precipicio y se murió, contarte de los locotos que hasta se me hacen ricos ó de los helechos que vienen en troncas enormes, contarte de la miel y de las abejas que abundan por estos lares, contarte de la gringa que vivió dos años alejada de su periplo o de un Mr. Scot que manda pollos para toda la población en las fiestas de navidad.

Contarte que el pueblo se alista para tener 5 meses de festejos entre la virgen de Urkupiña y año nuevo, donde habrán matrimonios, todos santos, navidad entre medio. Contarte que en muchos años le encontré el verdadero gusto a compartir con las hormigas y seguir escuchando a don grillo que no se calla.

Contarte de aquel caminante por la paz, un loco que camina solo llevando el mensaje de paz, un loco cuerdo? no se aún, pero me cuestiono el hecho, de todas formas ahí va guille el colombiano que ya paso los 5000 km a pie y que espera terminar su viaje en chile el 2010.

Contarte simplemente que se te extraña, aunque no debiera ser así, y decirte que me hubiera gustado compartir todo esto contigo.

Vlady

"Algunas palabras inoportunas"

Ahí les mando unas cuantas lineas, no se si en esta coyuntura sean inoportunas ya que debiéramos estar discutiendo el futuro de nuestro País, por eso titule a éste envío "Algunas palabras inoportunas".Como siempre el proseguir es optativo. Vlady

Nunca había estado tan cerca de un abismo.
Nunca, me había resignado ó pensado que ya estuvo bien para mí.
En otro tiempo aprendí a reírme solo, a llorar despacio, a cumplir con severas y mundanas razones, a seguir las rutinas con una sonrisa.
Nunca preferí lo cierto y tampoco lo abstracto. Hay un solo lugar donde quepo, una cruda sensación, un amanecer de espanto.
La mesa fría nunca ofreció perdón; extensa y vacía; sin complicidad. Tendría que estar solo, pero nunca es así: soy un enfermo lento, que fantasea con la muerte. Pero no quiero morir. Quiero que los demás me vean muerto. Quiero observar sobre sus hombros cómo flaquean por mí, como se amedrentan y hasta lloran. No puedo disfrutar de ese teatro. Qué sentido dar el paso a perder el cuerpo que me pesa (algo de Jaime Saenz), que sentido dar paso a la muerte...

Ya decía Cortazar: "No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón, / no hay que estar triste si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera lo inmóvil,/ ese permanecer en tanta fuga./ Porque la nube estará ahí, /constante en su inconstancia /cuando tú, cuando yo -pero por qué nombrar el polvo y la ceniza./ Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día era lo efímero, /el agua que resbala por las hojas hasta hundirse en la tierra./Sólo dura la efímero,/ esa estúpida planta que ignora la tortuga,/ esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos, y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía, las torres del maíz, los ciegos montes./Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,/ no nos movemos del terror y la delicia,/ y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón,/ cómo corren las nubes al futuro./¿Qué quiere decir esto? /Nada,/ una taza de té./ No hay drama en el murmullo, /y tú eres la silueta de papel que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer que se nace o se muere, /cuando lo único real es el hueco que queda en el papel,/ el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido".(Poema titulado: A una mujer)

Y ...¿Qué importa quién habla?, diría Foucault, el mismo que haciéndome compañía en algún café tras varias noches de poco sueño, bastantes ideas y bastantes recuerdos. ¡Que importa!, si ya no soy yo sino mi alma en el papel, en este o en aquellas servilletas que ya pasaron a algún basurero de todos aquellos cafés que pase en estos días ... ¿Qué importa?, si sólo pienso en algún ser de por ahí, de por aquí, de por allá... de muy adentro.
La verdad ya no me importa, seguir planeando fantasías, dibujando sueños, viviendo en el abismo. Ya no me importa ella, pensarla en vida, o en muerte, extrañarla y necesitarla para sonreír; ya sé: es estúpido decir palabras o escribirlas, cosas que quizá ella ni se imagina, pero ésta es otra de mis cartas, tal vez anónima, tal vez disfrazada, siempre es ésta otra de mis lecciones, donde aprendo una vez más de mi soledad, de mis angustias convertidas en sueños ó casi siempre en pesadillas.
Ya no importa y ya no sé ¿por qué?, tal vez como diría algún cantante "en otras vidas o en otras muertes" cese el dolor y reaparezca usted, sentada junto a mí y entre mis brazos.
Íntegra, de tripas corazón y nada más, por instinto, permito que aparezcan, tras banbalinas, el deseo de tenerla y no imaginarla más; mi razón se hechó a perder pues ellas, mis razones, ya no bastan, y las suyas...las suyas siguen engañándome siempre, o fingiendo, como dice ella.
No espero que se entere, aunque invada pensamientos o lea mis cartas, no espero que un día lo sepa, pero de nuevo no puedo decir más que me siento víctima del tiempo, o del destiempo, quizás, por eso estoy atrapado, buscando salida a este laberinto, con una ansiedad enorme, alguna por lo menos, de borrar recuerdos sólo míos, de salir corriendo y preguntarle a todos si algún día pasó o fué sólo idea mía, buena, mala, no sé.
Entiendo ahora el maquillaje que tiene la ironía: ese color feliz, vivo y voraz que solo logra retener por un momento más … un suspiro y una lágrima.
Y aquí sentado en estas palabras en el abismo del silencio … Ya no importa.

(Invierno del 2008)

Unas cuantas lineas en este invierno

Ahí les mando unas cuantas lineas para iniciar este invierno.Como siempre el proseguir es optativo.

Vlady

Muchas noches como ésta, me he planteado que el amor es sólo una cuestión de convicción y perseverancia. Que es simplemente decidirse y lanzarse al sentimiento, sin importar a quién esté dirigido, como si éste, estuviese siempre dispuesto a acogernos.

Tal vez sólo pretendo construir un camino en el que pueda transitar, cruzar, conversar, mirar, reír, callar, sollozar... Todo, menos llegar a tus ojos que en otrora fueron cómplices, compañeros y que ahora están distantes, perdidos.

Y me pongo a pensar que seria si los recuerdos quedaran plasmados en los ojos de las personas … nuestras miradas siempre estarían perdidas en el horizonte.

Por eso creo que de ves en cuando es agradable desvanecerse y recordar instantes, personas, momentos o situaciones que alegran y simplifican nuestra vida.

Y es que después de aquel encuentro supe que la iba a echar de menos. Todo aquello que había pedido en el silencio y en la intimidad de la soledad se había cumplido.

Por un momento tuve la certeza de un miedo a lo deseado que me recorrió completo. No había duda alguna: ahí estaba ella, dispuesta, arriesgándose al amor, lanzándose al vértigo de un beso que había quedado inconcluso desde hace años.

Ahora las cortinas se han corrido y han desnudado la ventana, aquella que estaba llena de recuerdos, de miradas perdidas, de lágrimas, esa ventana que presenció su partida, que retuvo su luz y su aroma, la misma que retuvo silencios que han escapado a cualquier otro rincón.

Es casi media noche y no pienso conciliar el sueño, es posible que la mujer que quiero no me sea fiel, dejémosle el problema a mi estadio de depresión. Rehusmeo mis escritos, solo para atormentarme un poco más. Puede ser la impertinente sensación del fatalismo inconmensurado que me hace conjeturar que aquella era una relación improbable, un enamoramiento pasajero.

Pensando y repasando que fueron y donde están todos estos recuerdos...cómo es que se pueden perder cosas tan importantes?...., y a donde se van ?...pienso en el cementerio en el que se encuentran y de a sorbos voy terminando este café.

En vez de acostarme en mi cama vine aquí, y me da rabia, me da rabia este insomnio y me doy cuenta que nace una envidia poco sana por las cosas triviales que ya no están....

Miro hacia atrás y me veo haciendo y diciendo tantas cosas que no pienso ni menos siento hoy, no se de donde salieron, peor aun, me cuestionan mi presente y dejan de ser recuerdos. Cuando estaba aquí no note que era tan importante, como si de antemano el amor fuera eterno.....

Y es en esta noche la invoco…

"acércate a mi lado, aunque solo sea por un instante, pero acércate a mi lado, camina cerca mío y encuentra el silencio de nuestros besos, acércate y toma mis manos… frías… regálame tu aroma, solo ven cerca mío y descansa mi deseo de tenerte cerca".


Junio 2008

Trasnoche Nº9

Holas amig@s,

Como siempre el proseguir es voluntario …

Es irónico, pero otra vez la banca esta sola o mas bien estamos la banca y yó, viendo el atardecer… aun se siente el calor de la personita que estuvo por unos instantes a pocos centímetros compartiendo esta banca de las historias y los trasnoches, y es que en pocos segundos logramos hablar de tantas cosas, logramos hablar o mas bien logre hablar y sentir que me faltó el tiempo, y logró recordarme que hay momentos para todo, para beber, para odiar, para hacer el amor y para aprender a olvidar, también, hay momentos para odiarnos a nosotros mismos por haber pretendido se uno mismo y haber quedado solo.

Y es que cuando pienso en todo el tiempo transcurrido y vivido, cuando vuelven a mi mente tardes como esta, cuando estoy rodeado de mi estúpida soledad, tengo ganas de amar intensamente y por añadidura también ser amado con la misma intensidad.

Y es que aunque esta tarde o mas bien casi noche de Octubre, cuando las casas empiezan a encender sus luces pienso que no es suficiente para evitar el paso implacable de la llegada de la noche.

Y sólo el silencio de un amanecer entre frazadas en un cuarto solo, vacío, hace que recorra esta angustia por volver a recorrer los caminos de antes… ahora hace frío, si, empezó el frío para variar y hay amenaza de lluvia que se siente en el aire…y serpentea en el ambiente esta nueva ausencia.

En la distancia de su piel me paro a escribir con estas palabras un deseo pausado realizando una oración cómplice al viento y dejando sobre el banco esta hoja vieja, transcrita, sola … desnudo otra vez mi alma y lo único que alcanzo a cobijar esta ausencia son sus palabras, sus aires, sus suspiros, su cuerpo, si, ese calor de su cuerpo que de a poco se disipa con el frío de esta noche que recién empieza.

Nunca pude entender, cómo, a pesar de tantos años transcurridos haya olvidado como el amor suele morir después de tan largas esperas y que andé escondido en los rincones oscuros de los sueños incumplidos mientras yo me dedicaba a pretender llegar a cumplir mis sueños más anhelados dejando atrás tantos besos dormidos.

Vlady

Trasnoche Nº8

Sólo para darle continuidad, ya que no es trasnoche, a penas y empieza la noche, como siempre el seguir es opcional, un abrazo a tod@s.

Sufro de un cansancio que misteriosamente hace que las palabras me sean esquivas, son de esos lapsus que por estos días me dejan sin palabras.

Hace tiempo, hace muchos años, descubrí que las palabras podían convertirse en una trampa que yo mismo puedo elaborar ... ya que son terribles constructoras de imaginarios y en vez de ser reveladoras se podían convertir en un velo, en un distractor de lo que en realidad sientoypienso, que es, en últimas, lo que me empuja a escribir... o más bien a escribirme.

Así que ya no se si escribo, mas si no sucede naturalmente, trato de evitar recurrir a una vana retórica, a frases yuxtapuestas de experiencias y lecturas pasadas, o mas bien de frases tuyas que aun repercuten en mi cabeza, y los días pasan y ya no hay palabras, solo recuerdos, voces, sonidos y a veces ruidos.

Y extrañaba escribir. Ahora mismo sólo lo hago para expresar esos sentimientos dispersos, confusos en días que se monotizan, en noches frías, en calles asoladas – estrechas, taciturnas e intento al menos, tomar distancia, como un intento de exorcismo del velo, de ese velo que no me deja descubrir las palabras que danzan en mis narices y no logro alcanzarlas, no logro olerlas, no logro disfrutarlas.

Admito que un sentimiento gélido de temor me embarga, pero anhelo ver lo que hay debajo de todos estos papeles y logro vislumbrar un polvillo ceniciento sobre algunos escritos míos.

Y es que hoy en un tris se me fue el almuerzo por detrás de un café, hoy me imaginé solo… Velando por las sombras, intentando rescatarte o mas bien rescatarme, procurando sostenerme de una hoja seca, mientras el ahogo inusual se deslizaba dentro de mí.
Me imagino enamorando a una estrella y me imagino que le llamo con cualquier motivo a la luna y ésta se hace añicos en mis ojos, en mi cara, con palabras, protestantes, tristes, desesperanzadoras… Ciertas… nocturnas.
Y le pido que por favor, no se inunde en nostalgia, podrá derretirse el cielo o derramar angustias o dejar caer estrellas, Pero nosotros no caemos, somos fuertes y las lágrimas lo confirman. Y no tardaremos en abrazarnos entre almuerzos, cenas y amaneceres… Acompañará mi camino, como siempre lo ha hecho, como nunca ha dejado de hacerlo en estas noches de caminar solo de vuelta a casa.

Y eso bastara.

Y se ven unos árboles felices en esta noche de domingo que mueven sus hojas con esta brisa, fría, pero brisa.

Vlady